Deudas del surrealismo

Queridos todos:

Cierto, la entrada anterior no tenía el nivel de guasa acostumbrado, pero como ya se advertía era surrealista y con los motivos elegidos, un exceso de "ocurrencias simpáticas", pues la verdad es que no, las dejé en surrealistas.
Como prometí añadir imágenes de las acostumbradas, cacharritos y bichitos, ahí van que ya es marzo, aunque la primera imagen no corresponda, pero ya se sabe, si nó no me quedo tranquilo.


Ya he comentado alguna vez lo de los Campamentos de Geología que organizaba; posteriormente se llamaron de Geología y Ciencias de la Tierra. Esta foto corresponde a uno de los primeros, tiene algo más de veinte años, y como siempre es la de despedida al finalizar . Obsérvese la cara de disgustados de los alumnos, habían aprendido en tres días una auténtica enciclopedia, y se lo habían pasado estupendamente. Algo (mucho) tuvieron que ver mis dos "apóstoles", profesores acompañantes, Elvira, delante de mi con camiseta blanca, y detrás Pedro de azul. No los puedo ni quiero olvidar.

Como imagen zoológica del Museo de mi antiguo Instituto:


Una fotografía de gran calidad de mi antiguo alumno David, hoy investigador. A primera vista "un mono con una nuez". Ojo, se disecó así y con la cola prensil para evidenciar cuestiones evolutivas; inteligencia de mi antecesor en la Cátedra del Instituto, Don Rafael García y Álvarez, gran científico y evolucionista, y como demostración de esto último fueron estos dos rasgos a la hora de disecarlo. Puede coger cosas con una sola mano al tener el pulgar oponible al resto de los dedos, y la cola prensil como carácter primitivo ya dentro de los Primates.

Otra:


Si, ya se que es raro, pero es magnífico. Se trata de un "zorro marsupial"; animal que estuvo a pique de la extinción y que afortunadamente  en la actualidad está a salvo en Nueva Zelanda. Muy útil para aclarar que el término marsupial con bastante ligereza sea aúna a una bolsa ventral con una cría sonriente dentro; aquí se aprovecha para hablar de los huesos marsupiales, los que refuerzan internamente a dicha bolsa (el marsupio), que en estos bichos son casi vestigiales si las comparamos con las de los canguros.


Y ahora instrumentos (cacharritos):
Pues los modernos le llamarían "psicrómetro", en la época el fabricante de la casa Breveté la llamaba Pagoscopio. Es lo de menos, la cuestión es que sirve para medir la humedad relativa mediante la diferencia de temperaturas marcadas por ambos termómetros, el de la derecha es el "termómetro húmedo", conectado mediante la mecha a un recipiente con agua. Los actuales tienen el mismo fundamento pero ni por asomo esa belleza. Un detalle, obsérvese que junto a "Breveté" aparecen las siglas S.G.D.G. que en principio me volvían loco, gran enigma, hasta que descubrí que significaban "Sin Garantía Del Gobierno", una especie de marchamo de calidad que el gobierno francés otorgaba a ciertos fabricantes. Los de meteorología al parecer no querían someterse a esa inspección.




Muy frecuente, pero que muy frecuente era que te referían un aparato hasta la saciedad, y te preguntaran posteriormente su fundamento y manejo, pero no lo habías visto nunca. Es el de la imagen, un Barómetro de Fortin, que mide la presión atmosférica con gran precisión dado el ajuste de la columna de mercurio, el depósito inferior ajusta el nivel gracias a una membrana flexible de piel de gamo. Una maravilla de Historia de la Ciencia.

He cumplido por hoy con fotos. Arrumacos a todos, y feliz marzo.


  

4 comentarios:

  1. El mono con la nuez en la mano y el zorro marsupial me dejaron impresionada. Qué maravillosa es la naturaleza!
    El psicrómetro y el barómetro de Fortín también me causaron impacto.
    Pero lo mejor es el ambiente que se respira en el grupo que formáis del Campamento de Geología.
    Abrazos
    Mercedes

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  2. Lo mejor para mí es el mono con nuez. Ojalá viniéramos los humanos de este mono y no del ximio. Tus artículos están llenos de lirismo, no sólo de surrealismo.

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  3. Aquí hace falta ya una entrada sobre el coronavirus; o como probablemente la llamarâ nuestro querido D. Luis "el coronapollas". ¡Que se nos va la pascua,mozas..."

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  4. Tiempos aquellos de los campamentos en la naturaleza, el alumnado no lo olvida a pesar del paso de los años, es una de las actividades que aunque costara bastante la organización, siempre valía la pena.
    Bonitos recuerdos Luis y preciosas fotos

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