Y no por el calor que estamos pasando. Digo riesgo porque en atención a la insistencia del público, al que tanto quiero y tanto debo, sobre que meta política en este blog, negándome a mi mismo por una vez y sin que sirva de precedente, algo voy a tocar. No está el blog pensado para eso y ya se sabe, de forma que hoy, 18 de julio, festividad de San Federico (mira, ahora felicitaré a mi hermano), me va a dar el revolunto y veremos por dónde sale el Sol.
Pues lo primero que me planteo es si comentar sobre Política o sobre políticos, y eso que la pongo en mayúscula, como una cosa seria, ya de los políticos es otra cosa. Y el entorno bélico y político que nos rodea me ha hecho recordar una de las historietas de Tintín, La oreja rota, donde Hergé, el poliédrico autor incluye en sus viñetas, creo que con acierto y verosimilitud, alguno de los orígenes de los conflictos:

Para los no tintinófilos les aclaro que está inspirada en la Guerra entre Bolivia y Paraguay, conocida como Guerra del Chaco. No voy a entrar en los detalles pero si que ese vejete con pinta de venerable, el vendedor de armas a uno de los contendientes, inmediatamente después va y les sigue vendiendo a los contrarios. ¿Ocurrió en realidad?, no seamos inocentes, ocurrió y ocurre; en este caso incluso Hergé toma un personaje real Vasili Zaharoff y a la empresa británica fabricante, la Vickers Arms, cambiándoles ligeramente el nombre, Bararoff y Victory respectivamente.
Este sujeto existió, ¡¡¡vaya que si existió!!!, manipuló golpes de estado, adquisiciones de armamento, manipuló hasta al submarino de Isaac Peral porque era mejor que el que él comercializaba. Un prenda:

Ahí se le tiene. Pues como ya adelanté en otra entrada (SPECTRA), individuos como ese manipulan a la Política y por tanto a los políticos, como si fuera un guiñol.
Y no sólo por la curiosa industria de las armas, que también, aún recuerdo la que se armó cuando se propuso el abandono de la fabricación de bombas de racimo aquí en Granada…ni de izquierdas ni de derechas…¡¡¡ya se salió con lo de los puestos de trabajo!!!, pues no sólo es esa macabra y curiosa industria como digo, son metales o inversiones que se nos escapan: va un satélite y descubre que los yacimientos chilenos de cobre se extienden mucho más de lo previsto, pero hay una pega, Allende quiere nacionalizar a las compañías mineras en manos norteamericanas…¿Cómo lo vamos a permitir?, le organizamos un buen golpe de estado dirigido además por su hasta entonces general de confianza, Pinochet, y el cobre va a donde tiene que ir, a nuestra «buchaca». Vaya pretensión impertinente la de ese socialista, y de camino limpiamos esto y engordamos bolsillos.
Parafraseando a Shakespeare: ¡¡¡» Ya estás en pié, maldad!!!, ¡¡¡Toma el camino que prefieras!!!.
Ejemplos más próximos tenemos casi en todos los niveles, desde unas autonómicas hasta en unas municipales de pueblo, eso si hablo de elecciones de por medio, las cuales por algunos cuando no las ganan, son calificadas de inmediato de pucherazo. Ay, los compromisos con aquel suelo para edificar lo que quizás no hiciera falta, los compromisos para extracción salvaje de agua, ¿Y que hago con la macrogranja, cómo le voy a decir ahora que no?. Si se medita algo, detrás estará el dinero, el capital, grandes empresas, bancos, fondos de inversión o en algún caso la Iglesia (recuérdese a Victoria Kent con su oposición al voto femenino por estar influenciado por los párrocos, algo de razón llevaba en su momento, aunque prevaleciera la postura de Campoamor…y las elecciones las ganó la CEDA). En fin, son propuestas de componentes de SPECTRA. Putos dineros.
Demasiado pretencioso sería el que yo hiciera desde esta modesta tribuna un recorrido por el entorno político actual, sería casi insolente. Pero me parece evidente que estamos ante una consecución de poner palos en las ruedas politizando partidistamente hasta al huevo frito. Acabábamos de pasar un episodio preocupante de terremotos en Granada, ese no se politizó abiertamente, cuando vino el virus, el confinamiento, la pandemia, las vacunaciones, las mascarillas, las residencias, los fallecimientos crueles, los negociazos…y para que contar. Lo que en principio se expuso como un apoyo de estado por parte de la oposición, al pronto se convirtió en un frente despiadado y descarado; muy indicativo que tras los aplausos a los sanitarios a las ocho de la tarde, se intentaran caceroladas a las nueve contra el Gobierno que, con su errores (nadie tenía hecho un máster en pandemias víricas), sacó adelante el episodio al igual que algunas autonomías, la andaluza entre ellas, nobleza obliga. Seguimos con el virus pero el marco es más benévolo, me parece a mi. Al menos el asunto de las residencias/negocio, el colarse en las vacunaciones por tener sotana, un cargo público o un pariente, parece ahora lejano, pero existió.
El volcán que entró en erupción en Canarias no se politizó en su momento, aunque ahora parece que se abren frentes de especulación y con retranca. Un respiro, que ahora viene la Guerra de Ucrania que según los «politólogos» tiene unos orígenes de lo más farragosos. Las consecuencias ya las sabemos, crisis económica y energética, de las que una vez más, algunos se están poniendo las botas; la acogida de refugiados, algunos arropados de forma mafiosa, como no. El oportunismo cínico a subirlo todo: si me suben la luz un 8%, el transporte otro 8%, los impuestos y salarios lo mismo…pues subo las sandías un 400%. La culpa: a mirar a los políticos, nuestro vecino de la tienda no, que bastante tiene con quejarse. Y si se adoptan medidas para soslayar este dislate, pues a por ellas, críticas a mansalva cuando no boicot o desvirtuarlas, aunque no sean las más eficaces.
A todo esto, los jueces siguen de forma claramente irregular con sus partes blandas atornilladas en el eskay. Que como dijo alguno, senador por más señas, tienen que «afinarlo por detrás».
Mirando a los políticos pienso, y sé lo que digo, que dentro de los partidos, sin escrúpulos se eliminan los obstáculos; los que no son útiles o son moscas cojoneras ya los quitaremos de en medio, y peor si nos ponen pegas. De ahí la conveniencia de la mediocridad imperante, voy a rescatar algunas frases a manera de brochazos:
– «Yo estoy en política para forrarme», Oiga, y no pasó nada.
– «¿Saramago?, muy buena pintora«. Y con el tiempo se descubre que incluso tiene un Goya en su casa.
– «España, pase lo que pase, estará siempre al lado de Portugal». Franco se anticipó a la Tectónica de Placas.
– «Echaré toda la leña posible al asador». Presidente de la Junta de Andalucía ante el incendio de Mijas.
No se crea el personal, que no olvido desde otra óptica las «perlas» del otrora presidente González sobre el marxismo y la Otan, o de su sucesor, el que hablaba catalán en la intimidad, armas de destrucción masiva y detrás el movimiento vasco de liberación. Ambos expresidentes, auténticos maestros en puertas giratorias, y con mucho éxito entre su alumnado.
Antes de acabar, y resaltando la «calidad intelectual» de algunos, los adecuados precisamente por sus deficiencias y que dejándolos hacer mientras no estorben, unas anécdotas vividas en primera persona:
Tuvo su gracia (?) aquel vicepresidente de la Diputación granadina que en una reunión con la prensa, tenía ganas imperiosas de discutir conmigo y le dije cordialmente «Ernesto, tu y yo no vamos a discutir por un quítame allá esas pajas» . Para qué, pegó un potente puñetazo en la mesa, gritando: ¡¡¡Luis, todo te lo consiento menos que digas en esta mesa eso de las pajas!!!. Se hizo un silencio que duró segundos y siguió una sonora carcajada colectiva. Alguien próximo le informó del significado de la frase y puso cara de muñeco tragabolos.
Pues este sujeto, que con su firma autorizaba miles de millones de pesetas, lo hizo, en otra ocasión exponiendo un supuesto programa deportivo en un programa de radio (yo presente), el representante de IU le espetó cuando acabó «¿Y ante un programa tan vasto, tiene pensada la financiación?». Otra como la de antes: ¡¡¡Yo seré de pueblo, pero no admito que se me diga basto!!!.
Por cierto, a este sujeto le tocó el gordo de la lotería varias veces. Sin comentarios.
Al principio de nuestra Democracia, recuerdo que se pedía una titulación mínima para el acceso a ciertos cargos. Licenciado para Director General o Delegado Provincial, o incluso para presidir una mesa electoral. La verdad es que con el deterioro colectivo en conocimientos eso es casi utópico.
Obsérvese que la redacción ha derivado a políticos, pero algunos muestran la patita por debajo de la puerta. Lo de las becas a esas rentas de «clase media» (ojú con la clase media, yo quiero ganar 100.000 euros/año), es como aquello que venía en mi libro de Religión de Preu, si, tuvimos Religión y un texto que se llamaba «Lo social y yo»; rezaba así «Es penoso que la tarta de cumpleaños comprada entre todos los hermanos, la madre sólo la comparta con el hijo predilecto». Ese libro del año 1964, recién el Vaticano II, fue retirado por orden gubernativa. No creo que sorprenda a nadie.
Y el condimento que faltaba, entre otros muchos pero esto se está alargando, la prensa, el cuarto poder, ese al que le dicen si no pones esto te corto el grifo, ni dineros ni anuncios ni empleos.
Pues se enteran de que alguien ha fabricado unos goles, la propia policía, y en lugar de denunciar ese hecho, esa manipulación, pues se publican los goles, lo bulos como se dice ahora.
Tertulianos, decenas, ¿aspirantes a Balbín? ni por asomo.
Las columnas de opinión de algunos medios son auténticos libelos, al menos para mi.
¿Y sabéis lo que os digo? «Que si fuera mi mujer usaría medias Berkshire». Como decía Alfredo Di Estéfano en el anuncio.
Como me he extendido, y seguramente que no volveré a hacer incursiones abiertamente políticas, lo dejo y paso a las imágenes de los objetos del Museo del Suárez, hoy poquitas:

Se trata de un bello ejemplar de «Chorlitejo grande», que no simplemente un chorlito, que aunque primo hermano es más feucho. Lo traigo aquí porque no sólo es ya rarísimo, sino que afortunadamente su protección ha frenado cierta intervención urbanística (de las que «generan riqueza y dan puestos de trabajo»; hasta las narices estoy de esa engañifa) en las costas de Granada. Ojalá se haga también con otras y con las olvidadas especies vegetales.

Poco que comentar salvo la belleza de lo expuesto: un esqueleto de víbora perfectamente montado y presentado en esa urna. Procede de la serie de esqueletos adquiridos a la desaparecida casa Éloffe y cía. de París. La etiqueta, cartela, si está algo desenfocadla en la imagen es por que el enfoque tiene que cubrir diversos planos.
Un detalle de lo anterior, la cabeza:

Y nada más por ahora, intentaré llegar vivo a agosto, sin derretirme. Buen humor y paciencia. Abrazos.