Tuerto

Para mi, no hay palabras más bonitas que otras, puede que tengan más «musicalidad» o que sean más o menos agradables al oido, pero son cuestiones subjetivas. Es verdad que «tuerto» parece que cae en desgracia, que incluso en titulares de prensa, y prensa seria, prefieren decir ciego de un ojo a sencillamente tuerto, será que su estética se lo aconseja. Lo que si es verdad es que el dicho de «parece que te ha mirado un tuerto», lo interpretamos como el origen de una serie de inconvenientes que, sin llegar al rango de calamidades, dificultan lo proyectado, su interpretación, lo de Murphy pero más.
Pues aquí un tuerto, no se quien, se ha dedicado a echar visuales con el ojo activo a todo Dios, y sospecho que además con periscopio desde La Casa Blanca. Vaya prenda. Alguna de esas visuales me ha llegado al occipucio y me ha salido por el prepucio, es decir, de lleno, de arriba abajo.

Claro que más de lleno le ha dado a estos, a los que estos días «fresquitos» del 2026 les ha pillado así:

La mirada del ojo bueno del tuerto tenía algunas lagañas: a escasos metros alguna autoridad había cerrado un albergue (mal rayo le parta) y así se ha mantenido durante varias semanas; ni hablar de que las iglesias sirvan para acogerlos, eso no figura en las inmatriculaciones, aunque sospecho que la próxima inmatriculación va a ser mi propia casa. Luego lo aclaro.

Pues estaba la «mósfera» de tal manera que el buenazo de mi hijo prácticamente me arrastró de las orejas para hacer una escapada gallega con fines balsámicos:

Aquí, los dos en el aeropuerto de Barajas.

Los que me conocen se preguntarán…¿Tú en avión, Oh Kalikatres sapientiquísimo?. Si ,accedí, de Granada a Madrid, de la libertad ayusera a la tierra origen de sujetos «curiosos», viceversa, y a la vega de Granada.
Ni que decir tiene que en ese periplo me acordaba de los teoremas de Menelao y Ceba, del algoritmo de Euclides, de los Grupos de Bessel y de la Ecuación de Shröedinger, eso si, con el cinturón puesto muy obedientemente y sin rechistar en un espacio vital con el codo invadiendo al ombligo…¡¡¡que bonito es ir en avión!!!.
Bueno, pues llegamos a un Santiago en unas fechas ideales: no viajes de estudios, no viajes del imserso (mucho frio para los viejos) y con el tiempo gallego en su apogeo, lluvia y fresquito como manda el apóstol:

Ante la Porta Santa en la Praza de la Quintana (Foto: Castellón Quesada).
Previamente había que saludar y cobrar energías galaicas:

En el Orense, uno de los pocos que siguen con el «taceo», un clásico que veremos lo que dura. Taza subida de precio: 0,70 €. No les puedo dejar tanto tiempo sin ir. (Foto: Castellón Quesada).

En otros tiempos, cuando mis idas a Galicia eran mucho más frecuentes, llegué a redactar una serie de consejos y los proporcionaba a los que me los pedían, ya que eran una excelente orientación antropológica, histórico artística y gastronómica. Hoy día no serviría de casi nada. El que no ha fallecido se ha jubilado o trasladado o se ha orientado de otra forma. Sí tiene su gracia y buen precio el hotelito al que voy últimamente, las campanas de San Juan, además céntrico.
Con mi hijo, compañía perfecta, además descubrió lo amigable y confortable del barrio De San Pedro, con una excepción en la propia Rúa de San Pedro: por bien de la humanidad, ignorar la existencia de un bar que forma una cuña bajando entre dos esquinas, razones escatológicas peligrosas.
El barrio, desde Concheiros hasta Porta do Camiño, una delicia, la compañía, otra.
Pero a la vuelta, una vez que se conversó con los moluscos largo y tendido, ya estaba otra vez el tuerto obsequiándome con sus miradas: los líos sexuales de Errejón, los de la Iglesia con las víctimas de pederastia, las otras víctimas de pederastia del amiguito yanqui del zanahorio, la vergüenza de las mamografías, que no me refiero a enseñar las tetas con más o menos vergüenza, sino a lo ocurrido en los hospitales de la «tierra del salero y olé».
Sigo: los caprichos infantiles y maleducados del zanahorio, que si ahora quiero Cuba, que como me han dejado con la miel en los labios de Islandia, mientras, me papeo Groenlandia, marchando una de Cuba, y a la par países con petróleo y que ya les diré: «tú, malo», «tú no das caprichos a nene bueno», resumiendo: una especie de muñeco diabólico tan caprichoso como frívolo, con el problema añadido de ¿quien le para los pies? evidentemente hay mucho de marioneta en manos israelíes, o al menos así lo veo: Boogs Bunny comiéndose una zanahoria, pero sin ninguna gracia.
No hablemos de la mirada del tuerto a las vías del tren de ADIF que eso, como lo de Irán lleva sus muertos, menos, pero también van en el lote.
Y a todo esto, un sujeto que lleva apareciendo un tiempo defendiendo lo imposible, y atacando sin ton ni son, adobado con ofensas, bulos y pretenciosos chistes, gordito él, calvito con cabeza redondita y dientes incisivos a manera de paletones de Rosauro, ese, Tellado, nos viene a desvelar la actualidad que nos rodea, una vez al día por lo menos. Y de camino a poner las cosas en su sitio respecto a quien está más a la diestra o a la siniestra. Estamos recogiendo los frutos de planes de estudio que ya vaticinaban un adocenamiento del personal.
Otra es la mirada del tuerto que impone el enigmático silencio sobre dónde está el emérito, y Froilán, que también come.
Para los que no tenemos la oportunidad de alojarnos y vivir como un sultán, paciencia.

Mira por donde, hoy en La vanguardia, John Carlin nos plantea si hay algún motivo para sentirse moderadamente optimista. Lo aconsejo.

Pues nada, como estamos en Cuaresma, tocan las torrijas que me encantan, pero las sofisticadas de ahora como que no. ¿Que es eso de torrijas con crema de pistachos en pan brioche y al cava de Montilla?. ¡¡De toda la vida, con pan normal y déjenme de pamplinas!!
Lo malo es que engordan, y ahora que llevo casi un año sin fumar…cuidado.

Pues no se si en otras ocasiones lo he dicho, pero en Semana Santa vivimos rodeados de procesiones, falta el semáforo. Por eso apuntaba antes sobre la inmatriculación del piso, hay momentos en que por todas las calles que lo rodean pasa una procesión. Como se reúnan los párrocos, cofrades, priostes, mantillas y hasta el del carrito de los globos y los chicles, mi piso queda inmatriculado.

En fin, que no os hackeen contraseñas, móviles o lo que sea, epidemia. Según parece hasta este blog lo han hackeado, mecagontoloquesemenea.

Vamos a las fotos del Museo:

Como está de moda lo de «minerales de interés estratégico» y demás aspavientos, me he encontrado con esta fotografía de unos espléndidos ejemplares de pirolusita (bióxido de Mn), tanto en crecimientos dendríticos (en cierta ocasión sorprendí a un profesor diciendo que eran vegetales fósiles, vaya por Dios) como pirolusita masiva, y un buen ñosclo (coloquialmente una masa) de siderita y oligisto, limonitizada en superficie, un ejemplar precioso.

Y de Física:

El aparato es un «ariete hidráulico», tan aparatoso como vistoso. Experimento por mi parte: aunque este efecto se manifiesta a veces en las redes urbanas del agua, es bueno un pequeño esfuerzo por parte del lector, ahí va un gráfico como ayuda, sin olvidar que se llama ariete y que no pocos fontaneros saben lo que es un «golpe de ariete»:

¡¡¡Hasta luego Lucas!!! Que viene una procesión y me pilla.

25 comentarios en “Tuerto”

  1. Mercedes Alvarez Blanco

    Me ha encantado tu narración del viaje a Santiago.
    Lo de las procesiones es insoportable porque ya llevan un mes sacando santos. Ya podían ceñirse a los días de la llamada Semana Santa.
    Es lo que tiene vivir en el barrio ,si no son los santos,son las carreras y si no las bicis y si no los turistas y si no…

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  2. Antonio F. Castillo

    Querido Luis:

    Ya me figuraba que las fotos eran Castellón Quesada, yendo con quien ibas. Yo de los teoremas, algoritmos y fórmulas no me acuerdo, pero lo asocio con el álgebra y los quebrados, y me digo (pensando en Euclides, por ejemplo): «Pero si los griegos no conocían el álgebra ni los números arábigos, ¿cómo operaban los puñeteros» Y es que eran más listos que los individuos actuales.
    En primero lugar, los antiguos griegos eran anteriores a los planes de estudio que hemos conocido. En segundo, con toda probabilidad, no los había mirado un tuerto.

    Que no te hackeen nada y un fuerte abrazo.

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  3. Jose Enrique Moratalla Molina

    Querido Luis : Celebro compartir ese esfuerzo del avion poco grato , para al final disfrutar de excelente compañia en un Santiago al que siempre vuelves para sentirte como en casa. Mientras tanto, otros hemos sentido en propia carne el » mal de ojo» de ese referido tuerto ; menudo trancazo combinado con la alergia al Ciprés, que aún continua persiguiendome.
    Con tu estilo fino, agudo y oportuno nos paseas por la actualidad , preocupante y tozuda. Gracias por regalarnos tu acertado punto de vista , que comparto.
    No ta hagas tanto de rogar . Un abrazo

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  4. Antonio Bustamante Ramírez

    Mi querido amigo, en esta ocasión has desplegado la habilidad de, entre marisco y marisco, dar un repaso a la actualidad como quien no quiere la cosa. Desde el sur que también existe hasta el imperio del rey con el pelo naranja; va en pelotas, pero nadie se atreve a decírselo. Y a ver si en alguna de estas nos explicas eso de las tierras raras. Un abrazo

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    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Gracias por comentar, Antonio. No creas lo del marisco, he comentado a la vuelta en Granada.
      Lo de las «tierras raras» no se si en alguna ocasión anterior ya fue objeto de algo. Si sirve, como en la Tabla Periódica se inician con el Lantano y el Actinio, se agrupan en dos series, los lantánidos y los actínidos, y para memorizarlas nada mejor que unas reglas nemotécnicas :La Cenicienta prometió nadar primorosamente sin miedo… (Lantano, Cerio, Promecio, Neodimio,…argucias estudiantiles). Si las quieres completas, me lo dices y por correo.

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  5. Manuel Galeote López

    Querido don Luis Castellón: No se me olvida el día que usted me recibió en el INB de Loja, cuando fui a matricularme. Usted propuso a mi padre que además de francés sería bueno que me matriculara en una segunda lengua, por ejemplo, la inglesa. Mi padre le respondió que «si al muchacho no le bastaría con el castellano». No recuerdo que usted se riera, pero yo me río ahora con ternura. Lo cierto es que en aquel curso 77-78, que fuimos de excursión con usted hasta Zafarraya, solo pude cursar francés. Después en la Granada de 1985-1996 vino por mi cuenta el inglés y el alemán. Se me resistió el suizo-alemán o dialecto bernés de Berna (2004-2007). ¡Cuánto me alegra leer sus páginas y cuánto echo de menos aquel instituto de Loja! Tuve que elegir entra la cristalografía, la botánica, la física, la química y la filología. Al final, pudo más la Filología Hispánica. Por aquel entonces, en la puerta del Acuario de Loja paraba el autocar y me preguntó un paisano para qué servía la Filología Hispánica. Hoy le podría responder que me ha servido para no ser conductor de funeraria ni ganarme la vida alojando difuntos en casa (su planta baja es un tanatorio actualmente). Y además de haber elegido algo que me gustaba, a día de hoy me siguen pagando un salario. Muchos abrazos. ¿Qué se sabe de la querida Chelo, que nos introdujo por ámbitos de lepidópteros, minerales, lamelibranquios, diplotaxis, cefalópodos y otros amigos, especialmente queridos: las ranunculáceas…

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    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Querido Manolo:

      Ante todo aclarar que la tardanza (inusual por cierto) en responder, es porque me han aparecido ahora estos dos correos tuyos. Misterios de la informática.
      Siempre es de agradecer que antiguos alumnos te recuerden, saluden, etcétera.
      Aprovecho este correo, que no tiene nada que ver con el blog, para complementarte algunas ideas. En efecto, en el Instituto de Loja en aquellos tiempos se creó un ambiente muy positivo, supongo que para tu inclinación por Hispánicas algo tendría que ver Reme Casamar, una de las mejores profesionales que he conocido a través de mis 44 años largos en el curro. De Chelo me temo que no tengo buenas noticias, además tras unos los últimos tiempos felices, enviudó de otro profesor que por cierto había sido alumno mío en la Facultad. Mala suerte.

      He escudriñado sobre tu persona actualmente y me congratula tu trayectoria. Enhorabuena.

      Coincido por lo que me contó mi hijo, que en efecto el alemán de Berna no tiene mucho que ver con el que había estudiado (estuvo allí durante un tiempo).
      Sobre los Caprimulgidae (Chotacabras y demás): Parece que lo de zumaya es otra forma de referirse al mismo animal, al chotacabras, como decir burro y asno. Quizás literariamente el sentido es referirse a que no hay diferencias en el sonido ya que es el mismo.

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