En efecto, esos son los años que llevo con este blog y sigo con los mismos defectos, el intervalo entre una entrada y otra lo dilato demasiado, lo sé, en especial en esta ocasión, pero es que cuando lo que me rodea es como es, pues la verdad es que lo voy dejando a ver si se suscita algo cordial, bonito, agradable…y veo que no por mucho tiempo que deje hay suerte. Gris, tirando a gris sucio o negro.
Ha dado tiempo a que se muera un Papa, a que elijan a otro, a que se mosqueen no pocos sectores de la Iglesia católica, a que organicemos una procesión de lo más castiza en Roma, saetas y mantillas incluidas. Que Dios me perdone, y los capillitas también, pero me pareció surrealista.
Ha dado tiempo a que suban aun más los alquileres de las viviendas, incluso los de los caravaning, y pidiendo cantidades astronómicas.
Ha dado tiempo a que ocurriera un apagón bíblico, sólo funcionaban las dinamos de las bicicletas antiguas, y las explicaciones, aparte de escasas son rarísimas…
Ha dado tiempo incluso para que reflexione sobre este blog. No, tranquilos que no está programada su desaparición, al menos de momento. Es sencillamente que llevo diez años compartiendo comentarios o ideas de una forma «políticamente correcta» como se dice ahora. Sin calificar para no ofender. Sin demasiado compromiso en las referencias. O al menos se ha pretendido.
Pues bien, se acabó la gazmoñería. A partir de ahora, el que esté de mierda hasta los ojos se verá retratado como tal, no espere el imbécil que sea tratado como un genio. Claro está, se procurará cuidar las formas. Es un riesgo que se reflejará, supongo, en los comentarios que, aprovecho para informar que no he censurado ninguno de los más de mil recibidos y así espero seguir.
Pues vamos a la imagen de portada, tan inédita como valiosa por las personas:

Para los entendidos o melómanos sobran las explicaciones. Tres grandes figuras de la guitarra (el de la derecha es un periodista), Manuel Cano, Andrés Segovia y Agustín Castellón (Sabicas) que no me toca nada. Reunión en el Restaurante Sevilla. Imagen cedida por su antiguo propietario y amigo Juan Luis Álvarez, pero que la prefiero antes que poner una del triunvirato de moda, Santos, Koldo y Ábalos, que en lugar de la guitarra tocan el sacabuches, con acompañamiento de viola de gamba a cargo de un tal Amador, experto en noviazgos relevantes. Con la IA seguro que se hacen hasta orquestas. Susto me da.
En estos días, para salpimentar la cosa me retocaron uno de los ojos operados de cataratas.
Fui al otorrino porque creía que un tapón me ocasionaba acúfenos y tararí que te vi, una operación de laringe para sacar unas muestras de los pegotes de «materia oscura» (eran blancos) que habían sobre las cuerdas vocales y que ocasionaban una guturalidad propia del individuo que está en el extremo de la barra de una bodega. A ese extremo no llegué, pero no me entendía ni yo mismo. Resultado negativo de la biopsia, bien. No fumo desde el día 5 de mayo, mal. Lo digo de broma, pero no es fácil dejar de fumar cuando la pipa ya era una prolongación de mis labios y maxilares. Ahora revisiones de lo más antipáticas: eso de que te metan un cable por la nariz hasta llegar a la laringe no es muy agradable, la verdad.
Pues apuntaba más arriba a lo de los alquileres. Un trabajador en zona turística va de culo, el alquiler se come el sueldo y a vivir de las propinas. En las ciudades, de locos, o a la periferia o a compartir un cuchitril con un orfeón. Los grandes propietarios (y fondos buitres) se están forrando, pero para que el filón de estudiantes no se les escape piensan (que no son tontos, son buitres pero no tontos) «vamos a hacer residencias por todas partes» y así no se nos escapan. Lo de «La casa de la Troya» es impensable hoy. Una pensión con su patrona que incluso te vigila y si hace falta te regaña, y que en algunos casos, recuerdo de mis tiempos, hasta te administraba el dinero que enviaban tus padres; o tus padres eran pudientes, compraban un piso y tu lo compartías con tres o cuatro pardillos…muchas fórmulas, pero hoy por hoy, desapareciendo incluso lo de pisos compartidos.
Y para que nos distraigamos, la coctelera se abastece de ese ente llamado Trump, jaleado por uno con pelos leoninos, un tal Milei, desde aquí por otro belicista que no hizo la mili, un tal Abascal, y con las tablas de la Ley sacadas del Arca de la Alianza con permiso de Charlton Heston, un tal Nethanyahu; se les ha salido por el pitorro al agitar la coctelera uno con mandíbula pentagonal, un tal Tesla, y el resultado sigue siendo vergonzantemente el mismo: muertos y destrucción infame. Mientras se nos distrae con las «olas de calor» o tonterías diversas.
Lo que en los últimos días nos tiene «divertidos» es el enmierdado que comenzó con una tal Leire, siguió ya con un ovillo infame formado por esos que en un partido político al humilde militante de base lo miran con desprecio (¿qué pretenderá este insolente?)y que mientras están cociendo un guiso asqueroso. Buenas bases sentó en tiempos de Felipe III el Duque de Lerma y buenos discípulos que ha tenido, no sólo los de estos días, igualmente a Luis Roldán, a Luis Bárcenas, a Koldo, que es Luis también, carajo con los Luises, hasta ese engendro que se autodenomina Alvise es Luis, ya comenté en una entrada anterior mi mosqueo por los tocayos que tengo.
Y si sigo la relación encabezada por el Duque de Lerma, pues iba a aburrirme. Asco.
Son algo más de las diez de la mañana, veremos que me encuentro a la hora de almorzar. Vamos a imágenes de elementos del Museo:

Preciosa imagen de Harpa minor. El nombre de Harpa (en griego es con hache), se refiere a la disposición de las costillas según el enrollamiento de la concha. Imagen de David Carmona.
Y para seguir con moluscos, que tenemos al verano enfrente:

Su nombre es Pythia scarabeus, no es un molusco grande, alrededor de tres centímetros. Lo curioso es su boca, ornamentada por esas prominencias. Igualmente, imagen de David Carmona.
Y dejando lo de lo veraniego de las conchas, en cuanto a aparatos de Física:

En realidad es una linterna para microscopía y procede de Ciencias Naturales. Es una fuente de luz de gran calidad (Leitz) que se nutre a través de este estabilizador:

Aparte de su amperímetro, cuanta con un mando potenciómetro. En la actualidad los microscopios llevan la luz incorporada haciendo innecesarios los artilugios anteriores.
Y nada más, mis mejores deseos para que este verano nos dejen digerir el gazpacho o el salmorejo también llamado porra, con tranquilidad y con los menos sobresaltos posible, y que se me arregle del todo la voz, que va en su proceso.