No, no es bisiesto este enigmático 2026, no se repite el sexto día antes de las calendas de marzo, a joderse tocan los forofos de un día más para cobrar lo mismo, no es múltiplo de cuatro, para no entrar en calendarios julianos o gregorianos.
El que es aleatorio es el calendario zaragozano. Según dicen se fundamenta en las cabañuelas, pero es que a las dichosas cabañuelas hay que tenerles mucha fe. Eso de que unos días de agosto te vaticinan el tiempo del año siguiente…y por zonas. Muy fuerte. A pesar de todo algunos picamos y lo compramos todos los años; su lectura es relajante, usa unos términos que hábilmente nunca comprometen a nada, tanto si va a hacer bueno como si malo.
Bueno, que no es bisiesto.
En la entrada anterior de este magno blog me referí a que el año pasado fue de muchas bajas físicas, defunciones de amigos, compañeros, allegados, y por eso he seleccionado la siguiente imagen:

Tiene sus años, es decir, que esa reunión no fue ayer. Los dos de la derecha se dieron de baja de este mundo, Juan Alonso y Nemesio G.Carril; los de la izquierda seguimos dando la vara, Enrique Gámez (de rojo) y el que suscribe con la pipa.
¿Que qué nos unía a los cuatro?, simple, las corcheas y las fusas fueron la excusa para echar un buen rato. Meramente lo musical.
Ah!, en estos días ha fallecido también Cecilia Giménez, la restauradora del Ecce Homo. Un recuerdo para ella, que tuvo mucho arte.
Por lo demás, ya hemos empezado con las cosas chungas:
Que si Antonio Banderas sin más les obsequia a los funcionarios con esa opinión: «con gente así no se hace un país«. Supongo que alguien en Málaga se ha atrevido a exigirle lo mismo que a los demás, o algo parecido.
Petrer es una localidad del levante hasta ahora famosa por sus fábricas de calzado. Ya no, ahora lo es también porque hay un vecino muy gilipollas que ha tenido la ocurrencia de deshacerse de un caimán echándolo al próximo pantano de Almansa. La culpa es de Pedro Sánchez, seguro.
Y vamos a la materia: un riesgo que se corre es el poseer recursos naturales. Hace unos días le tocó a Nigeria con no se qué conflicto supuestamente de origen religioso, el trasfondo la posesión de tierras raras, esos elementos químicos, lantánidos y actínidos englobados en la monacita, mineral compuesto por ellas. Pero mientras se matan los unos a los otros, como ha ocurrido a lo largo de la historia.
Un caso que recuerda bastante al actual de Venezuela fue el del cobre en Chile. Pinochet se carga al que era su jefe, Allende. La concesión minera a compañías norteamericanas se amplia unos cuantos kilómetros más al Sur. Kissinguer moviendo a los polichinelas y todos contentos. ¿Más muertos? Bueno, ¿y qué?. Pues ahora donde pone cobre se pone petroleo y sale un esquema parecidísimo, incluso ideológicamente los beneficiados son siempre de derechas.
Ya puestos, pueden sustituir las taquillas de la Alhambra y del Museo Del Prado por kioskos de Coca Cola o de Mac Donald y quedarse la recaudación. Total, la Alhambra la hicieron moros impíos y en el Prado hay obras de pintores rojos, y además no parece que las autonomías vayan a oponerse. Ya en Rota hemos vampirizado lo suyo, y encima los cagajones radioactivos en Palomares que solo no nos costaron un Meyba para el ministro; eso si, barato no fue que necesitó mucha tela.
Y a todo esto, el muy sicofántico (no sé lo que es, pero le pega) queriendo el Nobel de la paz y presumiendo de flequillo. Se me antoja el clásico matón de patio de colegio.
No me gusta, ni la situación ni él. Ya saben a quién me refiero.
Y ya las reacciones de nuestros políticos, desternillantes. No pocos «memes» hemos recibido en los móviles al respecto, algunos muy ocurrentes, y otros con el punto de mira equivocado, Zapatero no tiene nada que ver en este episodio en el que todos los protagonistas han salido del almacén de la derecha.
Bueno, la verdad es que es difícil seguir ante el teclado sin ponerse de mala (muy mala) leche, de forma que paso a las imágenes del Museo. Ah!, hasta final de este mes no tengo otra estación en la romería médica. Gracias por el interés por mi salud. No va mal.
Vamos a comenzar con un ave no demasiado rara:

Pues si, es un avefría, ese moño hacia atrás la delata. Se llama así porque suele hacer acto de presencia en los meses de invierno. Precisamente un amigo (Azkárraga) hizo esta bellísima foto la semana pasada en la Albufera valenciana:


Este ya no, no ha estado en Valencia, es un «críalo» y es de aquí. Con esa pinta de no romper un plato es un caradura, no fiarse. Como está muy emparentado con los cucos, a la hora de la puesta de huevos hace lo mismo que estos, los pone en otro nido que no es el suyo y que se los incuben.
Y para terminar otra ave, hoy el día va de plumas, Irá con su aclaración correspondiente

Pues parece un pato, pero no es un pato, si vive como ellos y para ese medio esa forma, pero tiene otra alimentación y de ahí que el pico sea totalmente distinto, razón por la que dadas mis intenciones didácticas en el Museo, lo situé con los patos, para llamar la atención sobre la importancia de los picos.
Y nada más por hoy, primera entrada de este año. Veremos como evoluciona. Sed felices.