Es un término que, desde la jerga taurina se puede aplicar en diversos estados o situaciones. Se aplica al estado del animal (lamentable por cierto) cuando no se decide a nada o casi nada tras haber sufrido la faena, banderillas, puyas y estoque, y se queda medio paralizado buscando las tablas. Repito que me parece lamentable.
Pero es que desde la entrada anterior, las circunstancias a quien han dejado «amorcillao» es a mi. Espero que el desenlace no sea el mismo, pero la verdad es que no hay un panorama positivo.
Por un lado día si, día no, que si Ábalos por aquí, que si Koldo por allá, el tal Santos que tiene al parecer de todo menos santidad. Las maniobras para demostrar que Begoña, la esposa del Presidente, pegó en segundo de BUP un perdigón bajo el pupitre, que no han podido encontrar la foto de ese sujeto apedillado Amador vestido de marinerito haciendo la primera comunión para demostrar lo buen hijo y cristiano que es, alejado de cualquier práctica corrupta o indeseable, incluso la de coleccionar pelucas, para adjuntarla a su defensa ante los infames y crueles que se atreven a ponerlo en entredicho tirando de una manta muy cortita. No han escarmentado con lo que le pasó al juez Garzón (Gurtel) o a Casado (mascarillas del hermanito) y ahora todo un fiscal general con cara de no haber roto un plato y que está pagando platos que incluso han roto los otros propios; como estrategas no tienen desperdicio.
Pues nada, además del desconcierto, las declaraciones sorprendentes de esa fauna formada entre otros por MAR, Tellado o Gamarra, o en otro nivel sazonada por Aguirre o Aznar y si le añadimos por la otra orilla, aunque no comparable ni en lo cuali ni en lo cuantitativo, a ese manojo de gordos calvos sexópatas, pues eso, amorcillao.
No ayudan precisamente sorpresas como esta:

Si, parece un retrete pero no lo es, es de cartón y pegado a un lateral de la catedral. Así, al pronto, me pareció una iniciativa de lo más plausible ya que, como algunos recordarán, en su día inicié la concienciación sobre ese problema, la cera de las velas de las procesiones, y poco más que me excomulgan. Pues ese cajón apareció a propósito de la procesión de la Virgen de las Angustias. No fue el único. O yo soy muy torpe (los años) o juro por lo mas grande que no entiendo como va a funcionar el susodicho cajón: ¿tendrán que salirse de la procesión para que el cirio gotee dentro y después volver a la cola si le han guardado el sitio?. En el mejor de los casos serviría para echar los excesivos mocos de cera si es que antes no han caído al suelo (lo más probable) o la chavalería los ha integrado en una bola de dudosa higiene.
En fin, que me parece un intento cargado de buenas intenciones pero totalmente inútil. Terminaría siendo un nuevo modelo de papelera para todo.
A todo esto, mi romería medica me deja poco tiempo libre. Neurocirujano, infiltraciones, reumatóloga, medicina general, otorrinolaringólogo, analíticas poliédricas y polimórficas, gammagrafías…faltan el ginecólogo y el pediatra. Total, que me voy a ir a vivir al hospital para ahorrar viajes. Que si, que nada es excepcionalmente grave, que son pruebas y diagnósticos, pero que me tienen hasta el rafe (recuérdese que es la costura epidérmica en el escroto entre ambos testículos. Pues hasta ahí me tienen, y lógicamente el humor y la guasa salen por la ventana.
Dos cosas aparentemente son positivas, por ahora, veremos como evolucionan: el cubrir la superficie de El Fargue con vistas a la Alhambra de paneles solares, y la gigantesca torre para otro hotel en el puerto de Málaga. Ambas propuestas por ahora están con el embrague pisado, desautorizadas. Bien. Pero se me viene a la memoria El Algarrobico y ahí sigue. Esperemos que no se llegue a tanto y que se actúe con la contundencia correspondiente.
Anda, lo dejo que me va a dar una «subíadeleche» para directamente a un aparato del Museo:

Un generador magnetoeléctrico, coloquialmente una «magneto»: una serie de imanes, en este caso cuatro, que al girar un inducido en su interior generan una corriente eléctrica.
Me recuerda mis tiempos de mili en Capitanía, donde me chupé casi un año diciendo ¡¡»Capitanía, dígame»!!, y ese artilugio formaba parte del mueble de la centralita bien para llamar, bien como recurso si se iba la luz. La verdad es que si lo accionábamos daba unos timbrazos como unos caballitos de feria.
Y nada más, demasiado por hoy en un paréntesis del amorcillamiento.
Espero dar señales antes de las fiestas «entrañables» (se remueven las entrañas). Abrazos,
Es imposible q nos insulten.
Depende de quien, los imbéciles no sopesan imposibilidades. Un abrazo Alberto
Asi estamos , amorcillaos ( anda , y el femenino? , da igual, es el título de tu artículo) , más que amorcillaos y lo explicas divinamente, Luis ,con tu cabreo revestido de esa fina ironía que manejas !
Cuidémonos y sigamos mientras el cuerpo aguante ,tendremos que continuar como Dios nos dé a entender 🙏.
El chisme ese del laboratorio que nos has explicado, a primera vista , me pareció el sacapuntas que teníamos en el colegio atornillado en la mesa profesoral ! Un abrazo y felices fiestas !!
Querida Amalia: Déjame de cuestiones del género, además en este caso se aplica a los toros, no a las vacas. Pues a resistir, que no he hablado de cobardes. A pasarlo Bien. Un beso y gracias por intervenir.
Cuidate. Es un placer leerte.
Muchas gracias Paco.
Luis, todos te alabarán y con razón. Yo solo te dire….. A SUS ORDENES .
Yo sugiero, no ordeno, pero si te sugeriré que sigas siendo buena persona.
Un abrazo
Luis
Deja de barbear las tablas y vente arriba que tú eres bravo y te creces en el castigo.
Mira que las revueltas son peligrosas. Gracias y te haré caso. Un abrazo
Inconmensurable,con tus comrntarios me traslado a aquellos gloriosos dias en nuestro ayuntamiento con el paralelepipedo de San Jeronimo y la extinta Elena de Vizcaya con sus estupidas preguntas,sobre la promocion turistica y el susurro de tus geniales ocurrencias en mi oido y al respecto.
Un abrazo entrañable…amigo
Escribes con la añoranza de una amistad que, como buena que es, perdura. Conservo mis hojillas con los apuntes de aquellas sesiones. Si fueran más, serían editables. Fuerte abrazo.
Querido profesor, sí, la situación políticojuridicosocial es de traca. Yo no sé como sentirme, pero lo que más me sale a flote es la indignación. También, a veces, la impotencia de ver lo que se nos viene encima.
Me preocupa que se deteriore aún más todo el sistema público , ese en el que creemos y en el que hemos trabajado. Las corruptelas, me temo, no harán más que dar alas a la ultraderecha y mientras tanto , la izquierda, más desunida que nunca. Y para continuar con el símil taurino, me despido, mi admirado profesor: Cuídese y ¡que dios reparta suerte! Cómo decía aquella canción de los 80…
Querida Mónica, nada que añadir a tu comentario, sólo agradecerlo y compartirlo. Besos. Luis
Ánimo Luis.
La AFICIÓN está contigo.
Abrazos
Un abrazo para la gallega. Luis
Saldrás cortando los apéndices y por la puerta grande animo
Gracias Antonio, déjalo en las orejas si acaso. Un abrazo
Querido Luis, un placer, como siempre reencontrarme contigo a través de tus reflexiones que comparto de principio a fin. Siento mucho que la ITV te este dando la lata y estes en ese periplo tan poco agradable de las citas médicas, pero tan necesarias en más de una ocasión. Deseo, de todo corazón, que acaben pronto y bien y sigamos reencontrandonos entre tus líneas. Besos mil y p’alante!!
Muchas gracias Guille, espero que con el 25 se pasen los achaques, informaré. Besos.
Una vez más he recibido tus apuntes; con agrado, como siempre. No tienes nada que envidiar a los columnistas del periódico (y no me entiendas esto como una lisonja). Es brillante el contrapunto entre el allegro y el adagio, como en una sinfonía. Me refiero al contraste entre el tono burlesco de la primera parte y el serio de la segunda. La ironía, casi socarronería, que empleas, canta entre líneas aquello de «españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, etc» y se sucede con el tono llano, didáctico, del discurso del magneto. Enhorabuena!
Te tengo que querer Eduardo. Te pasas con los piropos. Tenemos que hablar de muchas cosas pendientes, entre ellas de Cabanas. Fuerte abrazo y muchas gracias.
«Amorcillao» era un término coloquial que te decían cuando estabas «apamplao» o no te aclarabas, pero eso era en los años 50 y 60, cuando estudiábamos bachillerato. Después de eso, ya no lo había vuelto a oír. Se ve que se ha restringido su ámbito propio, que es el del toreo.
Esa desaparición del habla general se debe, muy probablemente, a que la afición taurina se ha vuelto minoritaria, a pesar de los esfuerzos de los partidos de derechas por promocionarla. Hace pocos años estuve en Gibralfaro durante una corrida de Feria y no había absolutamente nadie mirándola desde el monte, cuando antiguamente la gente subía a pie, con el calor del verano, y se concentraba un gentío enorme.
A mí me ha rejuvenecido, en cierto modo, ver este término en uso, pero me apena que te lo apliques a ti mismo. A ver si pasa la mala racha y todo se resuelve bien.
Un abrazo.
Antonio
De acuerdo Antonio, la tauromaquia tiene su jerga cada vez más reducida a los aficionados, véase «castoreña» por ejemplo.
Te añado a lo que apuntas: en nuestros tiempos era también un hecho el ir a ver salir al personal de los toros, especialmente a los de los tendidos de sol, el 4 y el 5.
Por si sirve, regalé los diez primeros tomos del Cossio en mi periplo regresivo de lo taurino.
Un abrazo y gracias por intervenir.
Mi querido amigo,
Disfrutamos de tus comentarios y anécdotas, pero espero que dejes atrás las visitas a médicos y hospitales y las sustituyas por paseos por Graná y tertulias con los amigos.
Un abrazo
Pues este mes me quedan dos visitas médicas que espero no se amplíen . Por mi parte me gusta más emplear el tiempo en tertulias , conversaciones, escribir, que no lo hago tanto como quisiera. En fin, paciencia. Gracias por tus deseos.
Pues sí, Luis. Brillante, como siempre. Buena palabra para definir cómo nos quedamos cuando vemos lo que hay, que no sabemos si son noticias o un esperpento de Valle Inclàn en pleno siglo XXI. Cuídate mucho y que todo vaya bien. Abrazos.
Gracias Querido Antonio. Cuídate tu también. Fuerte abrazo
Querido amigo Luis……amorcillado me he quedado al leerte , releerte y constatar que era cierto. Siempre tienes el arte de decir sin decir e insinuando, salta de un tema a otro como una gacela , con elegancia , instinto y sin que parezca ; pero esta vez entras a matar y nos dejas amorcillados.
Comparto tus reflexiones , preocupaciones y nos invade como a tí ,el enorme malestar de lo vivido y lo que posiblemente tengamos que aguantar en el futuro inmediato.
Te deseo que termine con exito tu peregrinacion medica, estás hecho un chaval propio de tener un Clio.
Salud y suerte , amigo Luis ….querido profesor ; siempre contigo se aprende y es un verdadero placer leerte.
Un abrazo sincero.
Pepe Moratalla
Demasiado favor Pepe, pero si, intentaremos echarle todo el ánimo posible a la situación. Fuerte abrazo y gracias.
Querido Luis, pues sí, menuda racha llevas, pero me parece, y eso espero, que estés ya en la vía de salida. Ese es mi deseo que tengas una rapida y buena recuperación.
Sobre los asuntos políticos soy más pesimista, cada día otra noticia nefasta.
Cuidate mucho
Un abrazo
Teresa
Temiéndome lo peor estoy, compartir habitación hospitalaria con Koldo y con Amador. Una invitación al suicidio inmediato.
Gracias por tu deseos. Abrazos. Luis
Creo que tienes cuerda para muchos años más. Es más, quizá es que se te pudo olvidar pasar a tiempo la última ITV y te castiga algún galeno.
Abrazo fuerte desde Palencia. Y espero seguir recibiendo estás notas llenas de humor de tu cuaderno de viaje.
Ya estás preparando el siguiente!!!!
Muchas gracias Jesús. Te aclaro que no fue precisamente olvido de pasar ITV, casi al revés. Te contaré mis vericuetos de «romería médica», si mejora algo el tiempo me llego a Palencia que no la conozco y hablamos. Fuerte abrazo.