Citas

Previo al presente parto titulado «Citas», tengo que informar al benévolo lector de algunas cosillas. Una es que en este formato actual de blog he visto que algunas imágenes de las primeras entradas no figuran, que han huido de la lava; ya se han dado instrucciones oportunas para su recuperación que espero sea posible. Pudiera ocurrir que repita por tanto alguna, tras varios años, aunque las reservo, mi memoria proverbial no es tan prodigiosa. Si ocurriera, que espero que no, pido un comprensivo perdón, tampoco es para tanto.

El rollo anterior viene a propósito de la duda de esa imagen, de todas formas la inserto, va a tener 52 años y merece un respeto. Lugar, el conocido paraje del Hotel del Duque, una excursión a Sierra Nevada en formato pobre. El comentario no deja de tener su aquel; el que está a mi izquierda, ese rubiales con gafas oscuras no tengo ni idea de quien era, se nos pegó porque iba solo y nosotros con mucha marcha, a mi derecha, con bufanda Xisco Serra y con jersey oscuro Rafalito Sáez, ambos de medicina y posteriormente médicos prestigiosos. No sale la mochila que llevaba una magnífica garrafa llena de vino, peleón pero llena. Como ese sitio, precioso por cierto, está en una cuesta considerable, tras de nosotros venía un colegio de niñas, uniformadas, con sus correspondientes monjas también uniformadas. Cuidadosas de la prole, y recelosas de nuestro aspecto canalla (tampoco sale en la foto la guitarra), queriendo imitar a la «monja alférez» y persignándose profilácticamente, ordenaron que de acercarse a nosotros ni se le ocurriera a ninguna (obsérvese los vaticinios descompensados de la pederastia). Pues nosotros a lo nuestro, guasa, cachondeo, bocadillos y vino, que no faltara. El colectivo de dirección monjil con lo suyo, unas cancioncillas susurradas, risillas, alguna orden del mando pero que al cabo de un rato se hizo un silencio tan súbito como sorprendente: se dirigió a nosotros una nena, la más crecidita del grupo, y como si fuéramos una ventanilla de Hacienda, temblorosa pero con su pizca de valentía, dirigiéndose a mi (era el Belcebú del grupo) me dice «Que dice la madre Sor (no me acuerdo)..que si le pueden dar un vasito de vino, que está helada», naturalmente que se lo dimos una vez enjuagado, para evitar cualquier sospecha de contagio infeccioso. Me inclino a pensar que en efecto estaba helada, en ese sitio hace bastante frío y no da el Sol apenas. Al poco se fueron y al pasar por nuestro lado una monja de edad (algo así como de coronel para arriba) nos obsequió con una benéfica sonrisa y un «Adiós, buenas tardes, muchas gracias y queden con Dios».
A todo esto, yo estoy en el centro con mi pipa y gafas. Mis buenísimos recuerdos de mis compañeros de piso de estudiantes. Abrazos
La otra advertencia previa, es que por primera vez en este inimitable blog, me haré eco de algunas intervenciones plasmadas en los comentarios.
Una es sobre el volcán canario, la otra vendrá más abajo.
Sobre el volcán os digo lo mismo que ya dijo Colón cuando descubrió América bajándose del barco (casi nadie lo sabe), contagiado del habla andaluza de los Pinzones gritó malhumorado «Coño, coño, coño, zin empujá, zin empujá«. Pues eso.

Como se guardar un turno respetuoso en las colas, y delante en la de comentaristas volcánicos me encuentro a un jurisconsulto, a un perito mercantil, dos técnicos electricistas de alta tensión, un benedictino, un churrero con su mujer y su cuñado, a los siete enanitos del bosque y dos exministros, pues me he esperado. No es que los comentarios opiniones de geólogos hayan sido sensatos respecto a la situación en su totalidad, pero si son los más de fiar. Conclusión, no se puede predecir absolutamente nada, y no es cuestión de adentrarse aquí en fenómenos de asimilación en el reservorio magmático, de diferenciación del magma, del segundo punto de ebullición, o el tercero y posteriores, que al fin y al cabo son los que están condicionando a la erupción, al tipo de lava, más o menos básica y por tanto fluida o viscosa, la relación con las emisiones gaseosas, los tan manidos piroclastos, el sulfuroso, etcétera. Es evidente que algunas de las opiniones son evidentes incluso para algún alumno del BUP que lo hubiera cursado seriamente. Opiniones obvias, tanto que chocó el primer día el que cierto individuo del CSIC, ¡¡¡toma ya!!!, dijera que era una erupción hawaiana. Menos mal que ese disparate no se ha cumplido, sería una diarrea de lava aunque, eso si, con algo menos de cenizas y piroclastos y la superficie afectada hubiera sido mucho mayor. Y eso que la erupción sugería un carácter estromboliano desde el principio. Pero en fin, salir en la tele es eso, salir en la tele. Que no se puede hoy por hoy predecir nada, ni con los sismos (que manía de decir seismos) ni nada. Que no deja de ser una catástrofe para muchos, pero un espectáculo ante el que no tenemos más que asombrarnos y pensar que en el futuro es benéfico, que se lo cuenten a poblaciones que están en zonas volcánicas, las de Costa Rica o junto al Etna.
Que no haya desgracias personales es a lo que podemos aspirar.
Perdonad si en algún momento me he puesto pedantemente científico, era lo solicitado. No me he extendido con la espilitización ni otros fenómenos consecuencia del contacto con el mar. De nada.

Lo de la referencia a alumnos del BUP no es ninguna tontería. Basta con ver algún libro de texto de aquellos (los de Anaya o ECIR eran obras de arte), y ver que muchas cosas sobre vulcanismo explicarían claramente lo que está ocurriendo. No hablo ya de la casi vestigial Geología de COU; en algunos Institutos ya ni se ofrece como asignatura por aquello de que la eligen pocos; será porque no es necesaria o por aquello de que es «rara y hay que estudiarla»…sin comentarios. Claro que según mis informes, tampoco se elige el Latín o el Griego e incluso la Historia del Arte. Con la Filosofía parece que se intenta un cambalache que no se si se reimplantará o no, todo dependerá de las negociaciones para que siga la Religión (una novena paraliza la emisión de piroclastos, y avisa mediante el Espíritu Santo cuando va a volver la lava)… y ya puestos, en algunos sitios como asignatura la caza y la tauromaquia, que están algunas autonomías pensando como enmascarar más aún los estudios no se sabe con que criterios, académicos seguro que no.
Y aprovechando el gran nivel intelectual de la sociedad que ha sufrido lo anterior, pues en estos días aconsejamos (verídico) a las embarazadas que no coman jamón, que da toxoplasmosis. Otra gilipollez oportunista del marasmo. Les van a decir también aquello de que «la virginidad produce cáncer, yo vacuno», hizo caso, se vacunó, tuvo un antojo de un cinco jotas y venga, toxoplasmosis al canto.

Vamos de una vez a entrar en «CITAS».
Pues como con esto del virus me dio por leer, me leo todo, tanto que hasta me leo las columnas de opinión, editoriales, tribunas y demás con las que los periódicos de papel justifican páginas y páginas, y eso que el acceso lo suelo hacer por internet en la mayoría de los casos.
Compruebo (odio decir constato, un galicismo de moda) que muchos escribidores/autores, en sus artículos intercalan un «como decía (Hildegardo Krügger en su célebre obra La cría de los calamares enanos en el Mar de Mármara«… y añade un párrafo incomible, no sólo por lo indigesto sino por lo indescifrable. No se si eso de las citas es cierto del todo; primero porque la intención del que recurre a ellas probablemente la haga convencido de que nadie va a ir a comprobarlas, ¿o se imaginan que voy a ir a Enrique, el librero amigo mío, a preguntar si tiene obras de Hildegardo Krügger? la carcajada se puede oír en Ribadeo y caerse otro arco de la Playa de las Catedrales; otra razón es que cita tras cita se rellena un artículo y al final se pregunta uno que hay de la intención y opinión propia del firmante. Eso si, búsquense fulanitos con nombres a cual más raro, y si no, nos inventamos la cita y se la adjudicamos a alguien con pedigrí, Napoleón, Einstein… hasta Groucho Marx. ¿Recuerdan aquello tan válido e indiscutible de «Al tonto déjalo que hable, se hará doblemente tonto»?, pues va con la coletilla de Isaías II, anda, a ver quien pone en solfa a la Biblia. Pues no, en Isaías II no está, ni Jovellanos dijo aquello, igualmente válido e indiscutible de «cuando no existen razones se echa mano de los pulmones». Eso son citas, y no las de Hildegardo, Frankenheimer o Marguerithe Rodrigáñez.
Las casas de citas son más reales, y las de quedar con alguien si es puntual son casi orgásmicas, ¡¡¡quedamos a las 11’45 y vino a las 11’45!!!.
No, no se me ha olvidado al mayor citólogo, al estadísticamente más citado, a Aristóteles.
No es el sitio, ni estoy capacitado, que más quisiera, para discurrir sobre al aristotelismo, pero si para manifestar que sus aportes científicos fueron en buena parte discutibles e incluso rémoras, que se lo cuenten a Miguel Servet que por contradecirlo le dieron vuelta y vuelta en la parrilla, calentito, o a Galileo que poco más y directamente a la hoguera, sin parrilla. Pero la cita de que «En el término medio está la virtud», no sólo la pongo en duda sino que me descojona. Es decir, ni buenos ni malos sino regulares, que si la navaja tiene veinte centímetros de hoja, lo virtuoso es que te clave hasta diez. Ni negro ni blanco sino grisecillo. Pues no, no estoy de acuerdo. Demasiadas ocasiones hay para inclinarse por una opinión o conducta condenando a la opuesta por razones evidentes. Eso ha conducido, ayudado por el oportunismo, la cobardía inherente a la falta de criterios y algún otro factor personal, a la tendencia actual conocida por la «equidistancia». Nefasta a todas luces. El equidistante suele ser tan inmovilista como el fondo que oculta.

Como me estoy poniendo algo serio, sin añadir ni intercalar citas, que lo que escribo yo lo escribo desde mis entendederas, que aunque no muchas me sirven, paso a las imágenes del Museo:

Respondo con estas dos imágenes a los comentarios suscitados por algunos de vosotros sobre las lapas que puse en la entrada anterior que eran Patellas, y añadí, si tuvieran perforación en el vértice (esa parte se llama umbo) sería Fisurellas, nada de erosión del oleaje ni por el estilo. Pues ahí van dos: la superior es la Fisúrela virescens, de Panamá, y la inferior es la Fisúrela limbata, de Valparaiso. ¿Aclarado?

Y algo de Física para acabar:

Un precioso Tornillo sin fin. No es sólo una transmisión de movimiento, sino que el eje de la manivela está cruzado con el de la rueda, al accionarlo actúa como un cabestrante al que se se puede colgar algún peso. La acción mecánica está regulada por el diámetro del cabestrante, del número de dientes de la rueda y de la longitud del brazo; sin entrar en lecciones, demuestra el Principio de Descartes sobre acción (el movimiento) y reacción (el peso que colguemos).

Y nada más, como parece que esto del virus va algo mejor, sin confiarnos, voy a ir dejando a Álvaro De la Iglesia para pasar a otras cosas de mas «meollo». Abrazos, suerte, y a seguir.

26 comentarios en “Citas

        1. Antonio F.

          Bueno. Eso es verdad, pero hay neutralidades que no son indiferentes. Muchas veces estás entre dos fuegos y no estás en ninguno de los dos bandos. Cualquiera de ellos puede estar tentado de eliminarte («El que no está conmigo está contra mí»), como ya ha sucedido en tristes épocas.

          Por ahora solo te señalan como «equidistante». Y me mojo en lo concreto: yo no estoy con los separatistas catalanes, pero tampoco estoy con el tratamiento que el Estado le ha dado a esta cuestión. No soy equidistante, pero mi postura no es la de ninguno de los bandos en liza.

          Pues esto pasa mucho. O, por lo menos, a mí me pasa. Uno puede ser independiente y tener su propia idea, su propia postura, aunque, a la hora de votar, tenga que definirse.

          Responder
  1. Federico

    Muy bueno lo de los comentaristas del volcán. Me ha hecho reí r. Por otra parte, no sabía que habíta tantos geologos. Yo solo conozco a dos, a ti y a Moncho que en paz descanse.

    Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Pues si, por cada geólogo hay una legión de psicólogos. Bromas aparte, Geológicas tanto en mis tiempos como ahora nunca ha sido nada de fácil, en Granada menos. Si le añades que las salidas profesionales no se han prodigado como debieran, pues peor. Gracias por intervenir Federico.

      Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Gracias por considerarme una recarga de esa batería, pero basta con ver y analizar lo que ocurre alrededor, para ver que siempre hay algo bueno o al menos mejorable que está en nuestras manos, sin ser ciegos a lo censurable a lo que intento echarle bastante humor.
      Gracias por comentar Paco.

      Responder
  2. César

    Hoy si te voy a dejar un comentario a tu «Citas», porque lo del hotel del Duque me ha conmovido. Uno de los lugares legendarios de los boys scouts de entonces, donde nos iniciábamos a tantas cosas…. Y porque lo de las niñas con monjitas repone cachondo recordar. Todos tenemos cosas guardadas en la memoria sobre niñas de colegios de monjas, con uniforme de faldetas de tablas. ahora, me ha encantado lo del «calamar enano de Mármara» y lo del tornillo sin fin que demuestra el principio de Descartes de acción-reaccione. Todo los días se aprende algo.
    Ahi, pero como la fotocopia tuya asomado a la ventana de la Academia Luis Vives de Málaga, es insuperable. Jajajajaja. Magnífica foto y excepcional relato cachondo e interesante.
    Saludos Luis.

    Responder
  3. Antonio Bustamante

    Amigo Luis, estoy pasando un buen rato leyendo tus comentarios que invitan a comentar. En esta etapa que nos ha tocado vivir han salido los expertos de debajo de las piedras; los expertos en pandemia se han reconvertido en vulcanólogos en pocos días. Alguien dijo que experto es todo aquel que viene de fuera.
    Los que practican la equidistancia , ni chicha ni limoná, se unen a los que practican el tú más.
    Muy buena la anécdota de la monja, seguro que la caridad del vaso de vino te ha reportado algunos puntos allá arriba.
    Saludos

    Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Gracias Antonio. Nos vamos a hacer expertos en expertos. Lo de la monja tuvo su anécdota, lógicamente no con la finalidad de ganar puntos, sino con la de que la niña se fuera triunfante y la «coronela» entrara en calor aunque el remedio procediera del averno.

      Responder
  4. Antonio F.

    Aristóteles podía tener o no razón, pero la frase es suya («μέσον τε καὶ ἄριστον», o «en medio está lo mejor», que se tradujo al latín como «In medio stat virtus»). Ciertamente no es para ser tomada al pie de la letra en toda circunstancia, sino cuando hay que «elegir entre dos extremos viciosos». En tal caso, elíjase la moderación («el justo medio») con preferencia al extremo. Yo no me he leído la Ética nicomáquea (ni es mi intención hacerlo, así como tampoco deseo invadir Persia ni Egipto, cosa que le puede suceder a un discípulo de Aristóteles), ni pretendo hacer valer sus planteamientos, pero todo está dicho en un contexto, y alguna vez es acertado. Por ejemplo, entre vivir en Quito y pasar calor o en Verjoyans u Oymyakon y pasar frío, prefiero Málaga que está en la zona templada. O Atenas mismo mejor que Teherán.

    Dicho lo cual, siempre me gustó una ilustración con la cara de Abraham Lincoln y la leyenda: «No te creas todo lo que leas en internet porque haya una foto con una frase al lado».

    Un placer leerte, como siempre.

    Responder
  5. Jose E Moratalla Molina

    Querido D. Luis, así te llamaban y llaman los que de ti aprendieron ( alumnos del Padre Suarez) ; y así te denomino, querido amigo , porque de tí sigo aprendiendo. Gracias por tu facilidad de llevarnos de la mano por temas, recuerdos ,anécdotas y hechos que nos resetean el disco duro ó adquieres conocimientos del fondo de saco del desconocimiento personal e intransferible-
    Si ,cierto ; existen algunos que haciendo el ejercicio de citar y citar quieren transmitir el concepto de ser » erudito » , privilegiados ó simplemente pedantes. ( Citas ) Existen otras , en las cabezas de todos, que son propias de otras épocas ( a escondidas, ó poco comentables ). No es menos cierto que tambien cuentan las de » quedar » para cascar un rato en torno a una copa de vino que sabe a gloria de espacio propio, intercambio ó como ahora se dice socializar………siempre fué » echar un ratico «.
    Por eso acercarse a tu blog y leerte es una ventana abierta a la liberacion de lo noticiable, de mensajes condensados de violencia, odio, agresion……gracias , porque como al viejo roble, una rama verde le ha salido ( con el chirimiri castellonensis ). Un abrazo grande.
    Pepe Moratalla

    Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Joder Pepe, te pasas. Sólo pretendo ser un jubilado que, desde no sentirse obsoleto mentalmente, refrescar ideas u ofrecer una visión «seriamente cachonda» (como quiero que sea la tónica del blog) de lo cotidiano, y procurando no entrar en lo político, eso si, aunque a veces me entren ganas.
      Seguiré en la línea. Muchas gracias por intervenir. Abrazos.

      Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Gracias por intervenir Mercedes. Si yo contara andanzas de esos tiempos, serían miles, aunque habría que complementarlas son el estupendo ambiente de estudio que había en mi piso de estudiantes.Al punto que como nos preguntábamos unos a otros las materias, al final un abogado o un médico sabían paleontología, o yo mismo como hacer un historial médico.
      Lo dicho, fuerte abrazo y gracias.

      Responder
  6. José Melero

    Abundando en lo que escribes, creo que los comentarios de los medios proporcionan al público en general la falsa sensación de comprender científicamente aquello sobre lo que se habla, desde economía hasta geología, pasando por la medicina o psicología. Bastan cuatro términos especializados para producir ese efecto y sorprenderse de lo inútiles que son los geólogos que no son capaces de decir cuántos días más durará la erupción. Tanto estudio pa ná.

    Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      De acuerdo pero ni aún así, porque los tres o cuatro palabros que usan para aparentar, frecuentemente los usan mal. Por otra parte, aventurarse a poner fechas a estos fenómenos es, para un científico honesto, imposible; son demasiadas variables a tener en cuenta y con magnitudes que superan cualquier modelo hoy por hoy.

      Responder
  7. José Luis

    Con un poco de retraso, porque he tenido ciertos agobios, te comento una cosilla sobre el desobediente volcán. Me vengo preguntando hace días, quién hará el cálculo del número de toneladas quemadas de combustibles fósiles (gasofa básicamente) equivalentes al humillo emitido por este volcán casero (¡madre mía lo que debe ser un volcán tipo Teide, por ejemplo!). Seguro que los del IPCC ya lo están descontando para su próxima reunión. De todas formas, hay que distinguir los piroclastos de los ‘piroplastas’. Que conste que me produce un sentimiento de enorme de compasión cristiana ver a los pobres/as periodistas/as (aquí el lenguaje inclusivo patina un poco) que se pasan allí el día tragando ceniza y óxidos de todo tipo.

    Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Sin preocupación por el retraso, el volcán sigue a su aire y obedientemente a la dinámica magmática. Mientras siga como hasta ahora, sin pérdidas humanas, el mal es menor aunque sorprenda que lo diga. Dentro de unos años, ojo, con la paciente temporalidad geológica, probablemente se vea de otra forma. Lo de comparar los gases es muy relativo, ya que no es lo mismo la cantidad que la composición. Oportunismo descarado (y que de camino aconsejo a periodistas), véase mi libro Elementos de Geología, páginas 175/203). Es un tocho baratito.
      Gracias por intervenir Pepe Luis.

      Responder
  8. Pelayo

    No conocía la anécdota de Colón; me he estado riendo un rato la verdad.
    Con respecto a la foto: me encanta cómo está escrito el «69», sobre todo lo artístico del «9».

    Ánimo con las lecturas. Quién sabe si en el futuro no te harás un booktuber de esos.

    Responder
  9. Manuela

    Querido Luis.
    Totalmente de acuerdo con tus comentarios sobre el volcán de la Palma, a mi se me retorcian las tripas cada vez que escuchaba a muchos, autodenominados expertos, arrojar sus pseudoconocimientos con tal de salir en los medios de comunicación. Lo peor del asunto es que, cuando alguien con mas conocimientos los exponía, arremetían contra él e intentaban ridicularizarlo. Tanto es así que el dichoso término «fajana» ha sido exportado a los medios de comunicación para vergüenza de muchos canarios, a pesar de explicar hasta casi la extenuación lo errado del término para denominar a una isla baja o delta lávico que se estaba formando…
    En fin, que es una alegría leer tu blog.
    Un fuerte abrazo

    Responder
    1. Luis Castellon Serrano Autor

      Querida Manuela. Muchas gracias por las dos intervenciones.
      Respecto a los medios, «grandes eruditos en virología, inmunología, vulcanismo» y ampliando a los supuestos vulcanólogos y los términos usados te recuerdo ¿has oido hables de lahar?, porque César Manrique fue muy afortunado con su uso, aunque el término popular fue el de jameo. En fin, que tendrían que repasar algunas asignaturas.
      Gracias por el estímulo. Seguiremos. Abrazos

      Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.